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A medida que avanza la distribución de las vacunas contra el COVID-19 en todo el mundo, ha habido mucha discusión sobre cómo funcionan las vacunas y el proceso de su desarrollo. A continuación se presenta un análisis de algunos de los mitos y realidades sobre la vacuna contra el COVID-19.

¿Se apresuró el proceso de aprobación de la vacuna contra el COVID-19?

Mito: La vacuna podría ser peligrosa porque se apresuró su aprobación.

Realidad: Aunque el proceso de la vacuna haya sido rápido, las vacunas pasaron por extensos ensayos clínicos.

El desarrollo de las vacunas contra el COVID-19 ocurrió más rápido que el de las vacunas anteriores creadas a lo largo de la historia. Sin embargo, todas las vacunas deben pasar por extensos ensayos clínicos. Los desarrolladores deben demostrar que sus vacunas son seguras para su uso y efectivas contra la enfermedad.

Lo mismo es cierto para el proceso de Autorización de Uso de Emergencia (EUA, por sus siglas en inglés). Como parte de la revisión de la Autorización de Uso de Emergencia, asesores expertos de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) revisan los datos de seguridad y qué tan bien funciona la vacuna.

La FDA, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) evalúan las vacunas candidatas contra el COVID-19.

La FDA otorgó la Autorización de Uso de Emergencia a las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna en diciembre de 2020. Una tercera vacuna, desarrollada por Johnson & Johnson/Janssen, recibió la EUA en febrero de 2021.

La FDA otorgó la aprobación total a la vacuna de Pfizer para estadounidenses mayores de 16 años el 23 de agosto de 2021.

Los datos muestran que las vacunas de Pfizer, Moderna y JJ son seguras para su uso en humanos.

“Cada una ha pasado por el rigor científico habitual”, dice Graham Snyder, médico y director médico del Control de Infecciones y Epidemiología Hospitalaria en UPMC.

“Una EUA significa que una vacuna está obteniendo una autorización de uso de emergencia antes de obtener la aprobación total, pero eso no significa que carezcamos de datos. Disponemos de datos de ensayos clínicos. Disponemos de datos sobre seguridad y eficacia. Y, como con cualquier nuevo fármaco o vacuna, se recopilarán más datos en el futuro”.

Incluso después de otorgar la EUA, los funcionarios federales de salud supervisan la seguridad y la eficacia de las vacunas a medida que continúa la distribución.

En abril de 2021, los CDC y la FDA recomendaron una pausa en la distribución de la vacuna de J&J para investigar casos de un coágulo de sangre grave y poco común. Después de la investigación, los funcionarios federales de salud levantaron la pausa. Los funcionarios federales de salud determinaron que estos efectos adversos son extremadamente inusuales y que los beneficios de la vacuna son mayores que el riesgo. La vacuna es segura y efectiva para prevenir el COVID-19.

¿Se han probado lo suficiente las vacunas contra el COVID-19?

Mito: Las vacunas no se han probado con suficiente rigor en humanos.

Realidad: Las vacunas han seguido protocolos de seguridad, incluyendo pruebas en humanos.

Una vez más, si bien el desarrollo de la vacuna contra el COVID-19 ha operado en un cronograma más rápido, los fabricantes aún deben seguir el proceso habitual. Eso incluye pruebas rigurosas que miden la seguridad y la eficacia.

Se informa que las vacunas de Pfizer y Moderna tienen al menos un 94 % de eficacia para prevenir el COVID-19 sintomático en humanos. Se informa que la vacuna de Johnson & Johnson tiene una eficacia de alrededor del 70 % en la prevención del COVID-19 de leve a moderado y del 5 % en la prevención del COVID-19 grave.

Antes de emitir una EUA, la FDA evalúa si los beneficios de la vacuna superan los riesgos, incluyendo el riesgo de esperar demasiado.

Esos riesgos incluyen miles de infecciones y muertes más por COVID-19.

“Lo que realmente nos estamos preguntando ahora es: ‘¿Tenemos suficientes datos para sentirnos seguros de que estas vacunas son seguras y efectivas?’ sin pedir tantos datos que retrasen el beneficio”, dice el Dr. Snyder.

Es importante tener en cuenta que cuando la FDA emite una EUA para una vacuna, eso no significa que la vacuna esté totalmente aprobada. Se seguirá monitoreando su seguridad y eficacia a medida que continúe su amplia distribución.

La FDA ha emitido previamente la Autorización de Uso de Emergencia para otros tratamientos contra el COVID-19, incluyendo el remdesivir y los anticuerpos monoclonales.

¿Por qué varias empresas están lanzando vacunas contra el COVID-19? ¿Cuál es la mejor vacuna contra el COVID?

Mito: Debe haber una vacuna que sea mejor que las demás.

Realidad: Tener varios tipos de vacunas seguras y eficaces es algo bueno.

A lo largo de la pandemia de COVID-19, los científicos y las compañías farmacéuticas han invertido mucho tiempo y dinero en tratar de encontrar tratamientos y curas. Se han desarrollado —o están en desarrollo— múltiples vacunas, lo que significa que vacunas más seguras y efectivas podrían estar disponibles más rápidamente.

El Dr. Snyder dice que un beneficio de tener varios tipos de vacunas es que una vacuna podría ser potencialmente mejor para un grupo en particular de personas, mientras que otra vacuna podría ser mejor para un grupo diferente.

“Es mucho mejor tener múltiples opciones, para que podamos adaptar la forma en que podemos usar estas vacunas”, dice el Dr. Snyder.

Más vacunas también pueden ayudar con el suministro de vacunas disponibles.

Otro beneficio de tener a diferentes personas trabajando en las vacunas es que puede resultar en el descubrimiento de una tecnología de vacunas aún mejor, dice el Dr. Snyder.

¿Las vacunas contra el COVID-19 son peligrosas?

Mito: Las vacunas son peligrosas porque contienen ingredientes nocivos.

Realidad: No hay evidencia de que la vacuna contenga ingredientes dañinos.

No hay ingredientes dañinos asociados con las vacunas contra el COVID-19, dice el Dr. Snyder.

En lugar de contener porciones debilitadas o inactivas del virus, como las vacunas tradicionales que existían previamente, las vacunas de Pfizer y Moderna contienen ARN mensajero (ARNm). Usando el código genético, estas vacunas le enseñan a su cuerpo cómo producir componentes seleccionados del virus, lo que activa el sistema inmunitario para atacarlo y destruirlo.

Aunque estos son los primeros ejemplos de vacunas de ARNm, la tecnología que rodea al ARNm no es nueva. Los datos que rodean a las vacunas de Pfizer y Moderna sugieren que son seguras, pero seguirán siendo monitoreadas.

La vacuna de J&J es una vacuna de vector viral. Utiliza un virus sustituto que ha sido modificado con parte del material genético del coronavirus para enviar instrucciones a su cuerpo sobre cómo combatir el COVID-19.

Aunque el virus sustituto contiene parte del material genético del SARS-CoV-2, se ha modificado para que no pueda crear una infección. No puede contraer COVID-19 a través de la vacuna.

En casos inusuales, las personas que recibieron la vacuna de J&J desarrollaron un coágulo de sangre grave y poco común. Después de la investigación, los CDC y la FDA determinaron que estos efectos adversos son extremadamente poco frecuentes. La vacuna es segura y efectiva para prevenir el COVID-19. Las vacunas de Moderna y Pfizer no se han relacionado con este efecto secundario.

¿Puede la vacuna contra el COVID-19 afectar la fertilidad?

Mito: La vacuna contra el COVID-19 podría hacer que las mujeres se vuelvan estériles.

Realidad: No hay evidencia de que la vacuna contra el COVID-19 pueda causar esterilidad.

Los rumores de que la vacuna de Pfizer provoca la esterilización femenina porque contiene una proteína conocida como sincitina-1 son falsos. La vacuna no contiene esta proteína.

No hay evidencia de que alguna de las vacunas contra el COVID-19 autorizadas provoque la esterilización de mujeres.

¿Puede la vacuna contra el COVID-19 causar abortos espontáneos o cambios en el ciclo menstrual en otras personas?

Mito: Estar cerca de personas completamente vacunadas puede causar abortos espontáneos o cambios en el ciclo menstrual.

Realidad: Usted no puede hacer que otras personas tengan abortos espontáneos o cambios en sus ciclos menstruales por haber recibido la vacuna contra el COVID-19.

Un rumor que circula en línea afirma que las mujeres no vacunadas pueden tener abortos espontáneos o desarrollar cambios en su ciclo menstrual después de estar en contacto con personas vacunadas. Este es un rumor falso y sin fundamento.

La vacuna contra el COVID-19 solo afecta a la persona que la recibe. Si usted se vacuna, no puede hacer que otras personas tengan abortos espontáneos o cambios en sus ciclos menstruales.

Las vacunas no son contagiosas. Su vacuna no afectará la salud de quienes lo rodean. Una persona con COVID-19 arroja partículas de virus al toser, estornudar o hablar. Sin embargo, una persona que se vacuna no puede “desprender” o transferir su vacuna a otras personas.

No hay evidencia de que las vacunas contra el COVID-19 causen infertilidad. Algunas personas informaron cambios menstruales después de recibir la vacuna, pero no hay datos que sugieran que estos cambios fueron causados por la vacuna.

¿Hay un microchip de rastreo en la vacuna contra el COVID-19?

Mito: Hay un microchip en la vacuna que rastreará a las personas que la reciban.

Realidad: Esto es totalmente falso y sin fundamento.

Una discusión en línea que circula ampliamente alega que la vacuna contra el COVID-19 contiene un microchip de rastreo. Esto es completamente falso. De hecho, no hay ningún fundamento que lo respalde.

¿Puedo ser alérgico a la vacuna contra el COVID-19?

Mito: Las alergias a las vacunas son comunes y graves.

Realidad: Aunque es posible ser alérgico a los ingredientes de las vacunas, es poco común y no suele causar una reacción grave.

Ha habido informes aislados de reacciones alérgicas a la vacuna contra el COVID-19 en el Reino Unido, y los científicos están realizando investigaciones al respecto. Parecen ocurrir en personas con alergias preexistentes que requieren que siempre lleven consigo el EpiPen®.

Las alergias a las vacunas son poco comunes y las reacciones no suelen ser graves, dice el Dr. Snyder.

Si tiene alergias subyacentes y le preocupa la vacuna contra el COVID-19, hable con su médico para que lo oriente.

¿Necesito la vacuna contra el COVID-19?

Mito: No recibir la vacuna contra el COVID-19 es mi elección y no afectará a las personas que me rodean.

Realidad: La vacuna desempeñará un papel importante en la protección de las personas que lo rodean.

Al igual que otras medidas preventivas contra el COVID-19, vacunarse es su elección. Sin embargo, no recibir la vacuna podría afectar a las personas que lo rodean.

Si no recibe la vacuna y se infecta con el coronavirus, podría transmitirlo a otras personas, incluyendo a las personas que aún no han sido vacunadas.

“Es la elección de cada uno. Todos debemos prestar atención a lo que se informa sobre la seguridad de la vacuna y qué tan bien funciona para tomar una decisión informada”, dice el Dr. Snyder. “Pero definitivamente hay ventajas al estar todos vacunados”.

Mito: Estoy sano y tengo un buen sistema inmunológico. No necesito la vacuna.

Realidad: El COVID-19 puede tener efectos duraderos en la salud de cualquier persona, no solo de ciertos grupos.

Los adultos mayores y las personas con problemas de salud subyacentes corren un mayor riesgo de sufrir efectos graves por el COVID-19. Sin embargo, la enfermedad puede tener un impacto significativo y potencialmente mortal en cualquier persona. Muchas personas, incluso aquellas sin problemas de salud previos, han experimentado efectos a largo plazo.

Eso hace que todos los esfuerzos preventivos, incluida la vacunación, sean importantes.

Además, recibir la vacuna para protegerse contra el COVID-19 podría ayudar a evitar que transmita el coronavirus a otras personas. Si bien la efectividad de la vacuna para prevenir la transmisión del coronavirus no se conoce por completo, sí hace que la propagación de la enfermedad sea menos probable.

“Parte del beneficio de la vacuna es proteger a los más vulnerables de nuestra población”, dice el Dr. Snyder.

“En cuanto al COVID-19, eso se refiere especialmente a las personas mayores. Una de las ventajas de estas vacunas es que pueden ayudar a detener el virus y, por lo tanto, la transmisión, lo que protege a quienes nos rodean. Incluso si está sano, es un beneficio para la sociedad recibir la vacuna”.

Mito: No necesito vacunarme porque el COVID-19 solo mata al 1% de las personas.

Realidad: Vacunarse es importante para protegerse a sí mismo y a los demás.

Incluso si no está en un grupo de alto riesgo, recibir la vacuna puede ayudarlo a protegerse de los efectos potencialmente graves y potencialmente mortales del COVID-19.

Y la vacuna puede evitar que transmita el virus a otras personas, en particular a las que pertenecen a grupos de alto riesgo.

¿Cuándo volverá la vida a la normalidad?

Mito: Las vacunas contra el COVID-19 harán que la vida vuelva a la normalidad.

Realidad: Incluso con la vacuna, otros métodos preventivos son cruciales.

La Autorización de Uso de Emergencia para las vacunas de Pfizer, Moderna y J&J ha permitido que millones de personas se vacunen, pero aún así, hay muchos millones de personas que aún no han sido vacunadas.

Mientras aumentan los índices de vacunación, es importante seguir con otras medidas preventivas, como usar mascarillas, seguir una buena higiene de manos y mantener el distanciamiento social.

“La vacuna por sí sola no va a funcionar”, dice el Dr. Snyder. “Se debe combinar la vacuna con continuar el distanciamiento social, el uso de mascarillas, asegurarnos de lavarnos las manos y evitar los grandes grupos de personas. Por eso la transmisión del virus se ha vuelto tan intensa”.

¿Puede la inmunidad de rebaño hacer que desaparezca el COVID-19?

Mito: Debido a la inmunidad colectiva, no es necesaria la vacuna para frenar la propagación del COVID-19.

Realidad: La vacuna es un paso crucial para alcanzar la inmunidad colectiva.

La inmunidad colectiva ocurre cuando una parte lo suficientemente significativa de la población es inmune a una enfermedad para frenar su propagación. La inmunidad puede provenir de una infección o vacunación previa.

Se desconoce el porcentaje exacto de personas que necesitan ser inmunes al COVID-19 para frenar la propagación. Sin embargo, las estimaciones oscilan entre el 70% y el 90%.

Eso hace que la vacuna sea el paso más grande para alcanzar la inmunidad colectiva.

“Tenemos una cantidad fuerte de COVID-19 circulando en los Estados Unidos en este momento”, dice el Dr. Snyder. “Pero no estamos cerca de tener suficientes personas infectadas naturalmente para que esto desaparezca. No podemos contar con la inmunidad natural del rebaño para hacer que el COVID-19 desaparezca”.

¿Habrá suficiente vacuna para todos?

Mito: No habrá suficientes dosis de vacuna para que todos se vacunen.

Realidad: Tener más de una posible vacuna aumenta la disponibilidad.

La velocidad a la que Pfizer, Moderna y J&J desarrollaron sus vacunas, además del conocimiento de que hay muchas otras vacunas en desarrollo ahora, hace que sea más probable una amplia disponibilidad.

“Han hecho estas vacunas más rápido que nunca en la historia”, dice el Dr. Snyder. “Eso nos da mucha confianza de que tendremos suficientes vacunas”.

Sin embargo, también es importante frenar la propagación del COVID-19 mediante el uso de mascarillas, distanciamiento social, lavado de manos y evitar grandes multitudes.

Fuentes
Centers for Disease Control and Prevention. People at Increased Risk. New York Times. Early Data Show Moderna's Coronavirus Vaccine Is 94.5% Effective. Denise Grady.

Acerca de UPMC

Con sede en Pittsburgh, UPMC es un proveedor de atención médica y aseguradora de renombre mundial. Operamos 40 hospitales y 700 consultorios médicos y centros ambulatorios. Estos están ubicados en el centro y el oeste de Pensilvania, Maryland, Nueva York y a nivel internacional. Empleamos a 4,900 médicos. Somos líderes en atención clínica, investigación innovadora y tratamientos de última generación. U.S. News & World Report clasifica constantemente a UPMC Presbyterian Shadyside como uno de los mejores hospitales del país en muchas especialidades. Además, clasifica al UPMC Children’s Hospital of Pittsburgh en su Cuadro de Honor de los Mejores Hospitales Infantiles de Estados Unidos.

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