¡Un aplauso para el hígado! Este órgano tan trabajador filtra las toxinas de la sangre, ayuda a digerir los alimentos y almacena energía. Pero puede resultarle difícil al hígado hacer todo este trabajo, tan importante, si se empieza a acumular a su alrededor grasa. A esta enfermedad se le llama hígado graso no alcohólico (HGNA o NAFLD, por sus siglas en inglés).

Usted podría tener HGNA sin siquiera saberlo porque algunas personas no presentan ningún síntoma. O quizá sienta cansancio o experimente molestias en la parte superior derecha del abdomen.

Muchas personas se enteran de que tienen HGNA cuando se someten a análisis de sangre por otro motivo y su médico descubre anomalías en el hígado. Se trata de una afección grave y, si no se atiende y empeora, puede provocar cáncer de hígado o cirrosis (cicatrización del hígado).

Aunque nadie sabe exactamente qué causa el HGNA, se asocia a estos factores de riesgo:

  • Obesidad
  • Diabetes de tipo 2 y prediabetes
  • Edad media o avanzada, aunque también afecta a niños
  • Ser hispano o caucásico
  • Tener la presión arterial alta o el colesterol elevado
  • Tener ciertos trastornos metabólicos, como síndrome metabólico

¿Qué alimentos ayudan a las personas con enfermedad del hígado graso?

La UPMC FLOW Clinic (Fatty Liver, Obesity, and Wellness — del Hígado graso, la obesidad y el bienestar) les ayuda a los pacientes con HGNA a controlar su dieta. Perder peso y mantener una dieta saludable puede ayudar a controlar los síntomas del hígado graso.

Estos alimentos saludables beneficiarán su hígado:

  • Mucha fruta, verdura y cereales integrales
  • Grasas monoinsaturadas, como aceite de oliva, cacahuate y canola
  • Grasas poliinsaturadas, como aceite de maíz, de soja y de cártamo
  • Salmón, nueces y aceite de linaza (que son ricos en ácidos grasos omega-3, un tipo de grasa poliinsaturada)

¿Qué alimentos deben evitar las personas con enfermedad del hígado graso?

Los pacientes con enfermedad del hígado graso deben evitar o limitar el consumo de lo siguiente:

Grasas saturadas: Normalmente se encuentran en alimentos como la carne roja, la nata, la mantequilla, los productos lácteos enteros, los aceites de coco y de palma, muchos postres y las carnes procesadas (como el pepperoni, el salami y las salchichas).

Grasas trans: Se encuentran en los alimentos elaborados con aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados. Entre ellos se encuentran las galletas saladas, los snacks y las patatas fritas, los productos de panadería producidos comercialmente, como las galletas y los pasteles, y los alimentos fritos, como las donas y las papas fritas.

Alimentos con alto contenido en sal y azúcar: Incluye la mayoría de los alimentos altamente procesados como las patatas fritas, las salsas envasadas y los productos de panadería.

Cereales procesados como el pan blanco, el arroz blanco y las papas blancas: Estos alimentos contienen carbohidratos simples, que se descomponen rápidamente en azúcar y elevan los niveles de azúcar en sangre.

¿Qué es la dieta mediterránea y por qué es la mejor solución?

La dieta mediterránea se basa principalmente en plantas e incorpora frutas, verduras, frutos secos, semillas, judías, pan integral, cantidades limitadas de boniatos y aceite de oliva. Los alimentos mínimamente procesados son la piedra angular de esta alimentación. El pescado, el marisco, los huevos y las aves de corral son fuentes típicas de proteínas. La dieta también permite beber vino con moderación.

Las pruebas indican que las personas con HGNA que siguen una dieta mediterránea ven reducidos sus niveles de triglicéridos y pierden peso, por lo que es recomendado seguir esta dieta para la enfermedad del hígado graso. La UPMC FLOW Clinic ofrece formación y recursos para los pacientes que quieran seguir la dieta mediterránea para controlar la HGNA.

Para más información o para concertar una cita, póngase en contacto con la UPMC FLOW Clinic en el 412-647-2000 o visite UPMC.com/FLOW.

Fuentes

United States National Library of Medicine, Medline Plus, Fatty Liver Disease. Enlace

National Institute of Diabetes, Digestive and Kidney Diseases, Eating, Diet, & Nutrition for NAFLD and NASH. How can my diet help prevent or treat NAFLD and NASH? Enlace

Carolina M. Perdomo, et al. Impact of Nutritional Changes on Nonalcoholic Fatty Liver Disease, Nutrients, 2019 Mar; 11(3): 677. Enlace

American Heart Association, What Is the Mediterranean Diet? Enlace

Naba Saeed, et al. Evaluation of Dietary Approaches for the Treatment of Non-Alcoholic Fatty Liver Disease: A Systematic Review, Nutrients, 2019, 11(12), 3064 Enlace

Acerca de Center for Liver Diseases

The UPMC Center for Liver Diseases provides complete care for a variety of liver diseases. Our expert hepatologists manage and treat patients using cutting-edge practices and therapies. We research and evaluate new treatments to provide the best care possible. work out of several outpatient locations in western Pennsylvania and a specialty inpatient unit at UPMC Montefiore in Oakland. We manage your care and, if necessary, can help you make the transition to subspecialists, including transplant surgery and oncology.